La historia del Chef

Mi amor por la cocina fue heredado de mi abuela, la ilustre Licenciada en Enfermería Carmen Andrade Peñaherrera. Ella cocinaba tan rico que hasta la comida de los perros le salía buena (Me la dio de comer en más de una ocasión y de ahí nace mi amor al osobuco).

Cuando tenía 7 años me metí en los extracurriculares de “Economía doméstica” porque escuché que ahí te enseñaban a cocinar, era el único varón ahí y debía aprender otras cosas como quehaceres del hogar pero esas ensaladas de frutas y mini pizzas hechas con pan valieron la pena.

De adulto, luego de pasar por 1 año de Ingeniería Agroindustrial y 2 años de Ingeniería en sistemas y diseño multimedia, me decidí aceptar mi destino y estudiar Gastronomía, 1 año en la Gloriosa Ciudad de Buenos Aires estudiando en el IAG y 5 años en la UIDE, las cosas fluyeron, era fácil porque me apasionaba, cuando terminé la carrera fui el mejor graduado con un promedio de 95,4.

Trabajé en el restaurante de una hostería que ofrecía brunch dominical y cenas para eventos, aprendí a manejar presupuesto limitado sin sacrificar calidad. Finalmente trabajé en PRONACA como Chef de Servicio al Consumidor y Sous Chef de Food Service donde aprendí con mi mentor y Gran amigo Chef Marcelo Peralta a hacer Food Styling (Maquillaje de alimentos para fotos), dar Cursos de Cocina a grupos de hasta 95 personas. Dejé mi trabajo ahí para dedicarme a CrossFit pero eso es historia para otra ocasión.

Es por esto que la sección “Chef” está dedicada a Carmen Andrade Peñaherrera. Mi abuela, mi segunda madre, mi mentora, mi maestra, mi ídolo, mi heroína, la líder de mi familia, la mejor amiga de mi mamá, y de largo la persona más bacan que habré conocido. Te vamos a extrañar todos los días, pero siempre vamos tratar de hacerte orgullosa.


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